Cómo utilizar vídeos en tu ponencia

Cómo utilizar vídeos en tu ponencia

Cómo utilizar vídeos en tu ponencia

La inclusión de vídeos en una presentación, charla o ponencia puede resultar un recurso muy eficaz para conectar de mejor manera con la audiencia y evitar que tengan una experiencia monótona y aburrida. Eso sí, siempre y cuando sepamos cómo hacerlo. En este post te enumeramos los principales beneficios que puedes obtener al incluir vídeos en una ponencia y te dejamos algunos tips para que no falles en tu próxima presentación o charla en público.

5 beneficios de incluir vídeos en tu ponencia

1. El vídeo puede ser el medio ideal para romper el hielo ante una audiencia reservada o la monotonía de una exposición o ponencia que aún no ha generado la participación activa del público. Un generador de energía en el ambiente, capaz de convertirse en el revulsivo necesario para que la ponencia tenga un desarrollo más dinámico.

2. En tu rol de orador el vídeo es un tu gran aliado, ya que el tiempo de su reproducción puede ser de gran utilidad. Puede servir como una pausa para tomarte un respiro, asimilar la situación actual de la charla y refrescar o reordenar las ideas para los pasos siguientes.

3. El vídeo puede generarte el entorno o la ocasión ideal para que destaques puntos de interés de la charla, desarrolles ideas, establezcas hipótesis o llegues a conclusiones.

4. Los vídeos son un recurso muy valioso a la hora de posicionar tus conceptos o enriquecer tu ponencia. Puedes contar con ellos para mostrar ejemplos concretos de lo comentado o explicado, experiencias reales, que suelen generar mayor credibilidad en la audiencia, la opinión de expertos o profesionales del sector e, incluso, procesos técnicos editados para una mejor comprensión.

5. Las ideas o mensajes transmitidos a través de un medio audiovisual suelen quedar mejor grabadas en la mente de los espectadores.

5 tips para que la inclusión de vídeos en tu ponencia sea eficaz

1. Incluye vídeos en tus presentaciones o charlas para brindar ejemplos de lo expuesto, para generar mayor interés en el tema a tratar o para dar sustento a tu discurso. En cualquier caso sus contenidos deben ser siempre relevantes y estar bien ligados al de tu charla, ya que su utilización debe servir para facilitar la comprensión de la audiencia. Un vídeo que disuade tu ponencia o se aleja de ella, solo llevará a la distracción o confusión de tus espectadores.

2. Incluye solo los vídeos necesarios, si abusas de este recurso eclipsará tu discurso, que debe ser la esencia de la exposición.

3. Prepara una introducción referencial y contextual clara para presentar el vídeo y comprueba, antes de tu ponencia, que tengas todo bien dispuesto para su reproducción. Tu presentación no debe perder fluidez y, además, las fallas o los silencios previos generan momentos incómodos.

4. Selecciona para tu ponencia solo vídeos breves o recorta y edita las partes que son de interés. Puedes utilizar varios vídeos cortos y mantener la fluidez y dinámica de tu presentación, pero si incluyes uno de más de 1 minuto o minuto y medio corres el riesgo de distraer a tu audiencia y la atención a tu ponencia ya no volverá a ser la misma.

5. Tras la visualización del vídeo refleja o manifiesta las emociones, sentimientos o sensaciones que ha transmitido. No dejes que decaiga la energía de la charla.

La inclusión de vídeos en tus ponencias puede resultar esa experiencia compartida, con tu audiencia, capaz de generar más de un disparador para enriquecer aún más tu presentación. Así que, ahora que ya sabes cómo hacerlo, incluye vídeos en tu próxima conferencia, charla o presentación. Seguramente será más efectiva, porque lograrás una conexión natural y recíproca con tu audiencia, y tú te sentirás con mayor seguridad frente a ella.

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