El tiempo de visualización determina el valor de tu vídeo

El tiempo de visualización determina el valor de tu vídeo

La elección de la métrica correcta es fundamental para medir el éxito o el verdadero valor de cada vídeo que produces y publicas para tu empresa. Porque de esos resultados dependerán las futuras inversiones y acciones de tu plan de marketing. En este post te contamos las limitaciones que conlleva medir el éxito de un vídeo solo por las conversiones que genera o por la cantidad de visualizaciones que logra. La medida más próxima al valor real de un vídeo es la que surge de su tiempo de visualización.

3 razones para medir tus vídeos por su tiempo de visualización

1. Las conversiones miden parcialmente el resultado de algunos tipos de vídeos

Medir el resultado de un vídeo solo por las conversiones que ha conseguido es una manera de calcular su ROI. Es decir, ponerle un precio a cada conversión y multiplicarlo por la cantidad conseguida para luego relacionar esa cifra con la invertida en la creación y difusión del vídeo. Cuanto más positivo sea el saldo, más exitoso será considerado el vídeo.

Más allá de si el método que utiliza esta métrica cuenta las personas que ven el vídeo y luego rastrea su paso siguiente para saber si han concretado su compra o si lo hace mediante el seguimiento de las diferentes sesiones y canales utilizados por cada usuario que ha visualizado el vídeo, esta medición solo es significativa para algunos tipos de vídeos. Conocer estos datos en vídeos que promocionan ventas, suscripciones o productos puede ser muy útil para decidir futuras inversiones en acciones similares. Pero la métrica de conversiones no puede ser la única que mida los resultados de tus vídeos. Porque ¿cómo se contabiliza la visualización de un espectador que no compró pero que hizo mención de ese vídeo, de tu marca o de la web de tu empresa? Por otro lado, con un vídeo puedes conseguir mucho más que conversiones o ventas inmediatas.

2. Las métricas basadas en las impresiones solo determinan el alcance de los vídeos

Las vistas o impresiones que suman los vídeos en Youtube y en otras plataformas pueden medir el alcance que han tenido. Incluso, dividiendo el coste que ha significado la producción y publicación del vídeo por el número obtenido, puedes conocer el precio pagado por cada usuario que ha visto tu vídeo, que ha sido expuesto a tu marca. Pero aun cuando no sean tenidas en cuenta aquellas visualizaciones que no hayan llegado a un tiempo mínimo, quedarse solo con los resultados de esta metodología de medición es limitar las potencialidades del vídeo, conformarse con su capacidad de viralización o de captar la atención de la audiencia. Esas cualidades son importantes, pero ¿más que las de un vídeo que ha llegado a menos personas pero con un mensaje o un contenido mucho más profundo?

3. El tiempo de visualización te da una justa medida del valor real de tu vídeo

Si cada día son más y más precisas las herramientas que nos permiten seleccionar el contenido que buscamos en la red, cuyo constante crecimiento de flujo informativo genera más distracción y confusión, es porque el valor del contenido cada vez es más determinante en las decisiones de los usuarios. Y es la métrica del tiempo de visualización la que te permite ver, en la mayoría de los vídeos, más allá de las compras directas o la cantidad de visualizaciones Youtube que genera. Estas pueden ser muchas, pero su impacto no tan significante.

Aunque el alcance del vídeo sea menor, si la mayoría de esa audiencia dedica un tiempo de visualización cercano a la totalidad del contenido de un vídeo de larga duración, el impacto seguramente será mayor que el que pueda lograr un número mayor de impresiones que no superan un puñado de segundos de visualización.

Además, las conversiones logradas con un vídeo promocional o de producto también varían de acuerdo al momento del plan de marketing en que se haya publicado. Las búsquedas de marca y el número de conversiones suelen aumentar después de una estrategia que incluye vídeos de contenido de interés, seguramente porque su impacto es mucho mayor en nuestro público objetivo que el que puede generar un vídeo que solo pretende viralidad.

Y, lo más importante, medir el éxito de tus vídeos por su tiempo de visualización te motivará a crear mejores contenidos, esos que atraen a tu público objetivo, con los que conseguirás llegar a más audiencia y sumar conversiones.