3 grandes mitos del vídeo marketing

3 grandes mitos del vídeo marketing

3 grandes mitos del vídeo marketing

El vídeo se ha convertido en la principal herramienta de las estrategias de marketing de las empresas más exitosas. Que en 2017 el formato audiovisual haya representado el 78% del consumo total del contenido en la red, y que las proyecciones de los principales estudios lleven esta cifra al 84% para las estadísticas de este año son algunas de las razones por las que los responsables de marketing de la gran mayoría de las marcas utilizan el vídeo marketing para captar nuevos clientes.

Si bien Hubspot, una de las empresas más prestigiosas en analítica web y marketing online, concluye en uno de sus estudios que el 81% de las marcas hacen vídeo marketing, y la consultora Demand Metric cifra en el 70% las empresas que tienen en el vídeo su principal soporte para generar conversiones, aún son muchas las pymes que, por desconocimiento o pretextos erróneos, no lo utilizan.

Desmontando los mitos del vídeo marketing

1. Es caro

En vídeo marketing no es necesario invertir en grandes producciones. Los consumidores actuales suelen apreciar más la originalidad y la autenticidad de los contenidos que lo que se pretenda transmitir con un producción audiovisual costosa. Esto se puede percibir en la eficacia de los contenidos generados por los propios usuarios.

Las redes sociales no funcionan como los grandes medios masivos, por eso muchas campañas de marketing priorizan los vídeos auténticos y los creados por sus propios clientes para lograr credibilidad y basar sus estrategias en las micro influencias.

Sin la necesidad de contratar actores profesionales, dirigirte a sitios exóticos o montar un plató fantástico, no debes preocuparte por contar con un presupuesto generoso. Seguramente en tu empresa ya cuentas con lo necesario para producir un contenido valioso, que tus seguidores querrán compartir y así podrás lograr las visualizaciones que potenciarán las posibilidades de alcanzar las conversiones u objetivos propuestos en tu plan de marketing.

2) Es complejo

Si eres de los que aún no incluye vídeos en el blog o en las redes sociales de tu negocio porque crees que es engorroso el proceso de crearlos y no sabes por dónde empezar, debes saber que el vídeo marketing no es complicado, ni demanda grandes esfuerzos. Un momento cotidiano del trabajo en tu oficina o taller, el testimonio de un cliente en tu propia tienda o en su despacho, tu participación o la de un integrante de tu equipo en un evento, pueden ser una opción de vídeo para publicar en alguno de los canales de comunicación de tu empresa .

Tú mismo, tus empleados o colaboradores podéis ser los protagonistas. Nadie conoce los servicios o productos de tu emprendimiento como vosotros. Solo se trata de superar el miedo a la cámara y compartir vuestros conocimientos, como verdaderos expertos, a vuestra audiencia. Una pizarra, la pantalla de un ordenador, los propios productos o una mesa pueden integrar el marco o servirte de soporte para explicar en detalle las funciones o características de lo que ofrecéis.

3) Es ajeno a nuestro sector

Que la competencia o gran parte de ella no utilice el vídeo en sus estrategias de marketing no es un fundamento para descartarlo, sino una oportunidad para diferenciaros. Las tendencias del vídeo, que van desde el uso de los vídeotutoriales hasta la realidad virtual o la realidad aumentada, pasando por el streaming en vivo, los vídeos interactivos, el storytelling en vídeo, los vídeos en 360° o las proyecciones en 3D, hacen del vídeo una herramienta con un potencial apto para diferentes estrategias de marketing aplicables a empresas y marcas de cualquier sector.

Olvidaros de los mitos y empezad a usar los vídeos en vuestras estrategias de marketing.

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